Estambul y Ciudad de México son las ubicaciones donde está ambientada la biografía “Lunas de Estambul”. ¡Si te quieres imaginar cómo sería ir de un lado del mundo al otro para vivir y, en consecuencia, sentirte ligada a dos culturas, disfrutarás este libro!

20160701_141745Narra la vida real de la abuela de la autora, quien se fue de Estambul en 1927 para casarse con un hombre turco, que había dejado Estambul para vivir en México. Antes de emprender su largo trayecto para cruzar el Atlántico y llegar a Veracruz, solamente conocía a su futuro esposo en fotos. Allí forman su familia, sus amistades, y se forjan un camino construyendo negocios de la nada en la Ciudad de México, entre una comunidad solidaria que –en su mayor parte– se componía de otros inmigrantes judíos. La trama es bastante rica y completa, contando la experiencia de disfrutar de los lugares, sonidos y gustos de México, ya que que todo es novedoso, sin dejar de narrar cómo pasan los inmigrantes por un proceso de adaptación. Cuenta las similitudes con su país de origen, tales como la importancia de la familia y la cocina, y el carácter de la gente. El enfoque es positivo acerca de su país de adopción, México, y lamenta solamente su partida cuando piensa en la familia que dejó atrás, personas muy queridas que ella vuelve a ver solamente muchos años después, cuando viajar en avión se hace fácil. Hay muchos detalles acerca de Ventura, la protagonista, que despiertan admiración, dejándonos ver un personaje atrevido además de sensible y comprometido con su familia y sus decisiones. La trama familiar está entrelazada con recetas turcas al estilo de “Como agua para chocolate” de Laura Esquivel, y salpicada de recuerdos personales de la nieta de la protagonista; es decir, la autora. ¡La cantidad de recetas te puede dejar con ganas de probar y saborear la cocina turca!

El libro también cuenta cómo se sienten en Estambul los sabores, olores, sonidos y colores al recorrer sus mercados y calles con el telón de fondo de las mezquitas, el mar Bósforo y las muchas lunas que parece tener. Es un libro nostálgico, con hermosas descripciones.

Entre las cosas que vivieron los personajes, hay acontecimientos históricos muy interesantes.  El esposo de Ventura se había ido a México bajo la presidencia de Álvaro Obregón quien, con su política de apertura hacia los inmigrantes, decía “México gustoso dará hospitalidad a grupos que deseen formar colonias dentro del territorio, pues considéralos factor importante de laboriosidad, ofreciéndoles todas aquellas ventajas compatibles con las leyes de la República”. Y Ventura viajó a México cuando Plutarco Elías Calles seguía esas políticas de apertura hacia los inmigrantes. ¡Impresionante la gran apertura hacia los inmigrantes en ese entonces! Y también figura la segunda guerra mundial, con sus atrocidades trágicas contra los judíos en Europa, para que no olvidemos cuánto han sufrido en el mundo los judíos, perseguidos por su religión.

Las experiencias que las personas cuentan son una fuente rica de aprendizajes para profundizar sensibilidades.

En lo personal, reflexiono sobre las posibilidades que tenemos de hacer una diferencia positiva en nuestro entorno, por difícil que sea, tal como en el caso de Ventura y de su esposo, empezando de la nada, como minoría en cuanto a nacionalidad y religión en un país desconocido. Veo la importancia de contar con una comunidad de personas, apoyándose cuando se enfrentan los cambios en la vida. Se destaca también la importancia de guardar las raíces mientras se abraza y se aprecia una nueva cultura, y cómo es una fortuna y una ventaja tener dos culturas; aquí las ricas herencias de la turca y la mexicana.

Me pregunto qué ha sido, hoy en día, de las experiencias de los inmigrantes en México. Si eres un inmigrante, yo también lo soy, y me encantaría saber de tu experiencia en los comentarios. La verdad, sabemos que hay muchas personas que sufren como inmigrantes al venir a buscar mejor vida a México en la actualidad. Por lo menos, me entero de situaciones muy tristes de personas que llegan de Centroamérica y reconozco que soy muy afortunada porque no he sufrido grandes adversidades en lo personal, como inmigrante, y quisiera conocer más experiencias de otras personas.

También es interesante ver en “Lunas de Estambul” cómo los recuerdos y pasiones de uno –el mayor recuerdo y pasión en esta biografía es la cocina– pueden inspirar a la siguiente generación ¡incluso a los nietos!

Si quieres estimular tu imaginación conociendo más de dos culturas fascinantes como lo son la mexicana y la turca, te recomiendo la lectura de “Lunas de Estambul” de Sophie Goldberg.

Reseña de “Lunas de Estambul”

2 thoughts on “Reseña de “Lunas de Estambul”

  • 20 septiembre, 2016 at 9:35 am
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    Soy Sophie Goldberg la autora de Lunas de Estambul. Agradezco esta reseña ya que se apega a lo que desde las entrañas quise expressr con mis paginas llenas de nostalgias, desarraigos y agradecimiento a una tierra libre y generosa como la mexicana, mi tierra.
    Invito a los lectores a sumergirse en mis Lunas!!

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    • 14 octubre, 2016 at 11:06 am
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      Muchísimas gracias por su comentario Sophie… es cierto que hay que leer el libro con todos los sentidos.. ¡y esa novela es impactante!

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